lunes, 24 de enero de 2011

ZONAS




- ZONA EXTERIOR
- ZONA DE NOCHE
- ZONA DE DÍA

La distinción entre zona de día y zona de noche es una clara inspiración en la distribución clásica de la casa americana. Esta fue pionera en dividir la vivienda en dos zonas, y a su vez estas zonas equiparlas de unos accesos sencillos y modulares. En esta casa, de entrada orientada hacia el norte, la zona de noche ocupa la parte oriental de la casa y la de día la parte occidental.
También la utilización de patios exteriores se hace presente en esta casa, una característica muy común en la casa del nuevo continente.

domingo, 23 de enero de 2011

ESPACIOS


- BAÑO
- DORMITORIOS
- COCINA
- HALL
- ZONA DE ESTAR
- PATIO CENTRAL
- COMEDOR


La casa parte de un cuadrado de trece por trece metros rodeado en tres cuartas partes de su perímetro por bandas de cuerpos murarios. Una de estas bandas la ocupa la zona de noche, la otra la cocina y la zona de servicio. Entre los volúmenes cerrados de las bandas fluye un espacio abierto, separado del exterior por cristales de suelo a techo, donde se encuentran patio, hall, comedor y sala.
En la azotea aparece un estudio acristalado con chimenea y un volumen cilíndrico opaco que corresponde a la escalera caracol que va del garaje a la cocina.
En el patio una parte del suelo está cubierta con gravilla de mármol, otra pavimentada y un tercera está ocupada por un pequeño espejo de agua. Las cuatro caras del patio quedan delimitadas por dos diedros, uno opaco (muros) y otro transparente (cristales). En el primero se proyectan las sombras lineales de las lamas y estas sombras serán reflejadas y reproducidas por el segundo.
La pérgola que en un principio iba a cubrir parte del patio fue sustituida por una persiana de librillo de madera dispuesta horizontalmente que lo cubre completamente, produciendo un juego de sombras lineales continuamente variado.
El estudio forma un paralelepípedo acristalado que se contrapone al cilindro macizo del acceso de servicio.

LOS 5 PUNTOS DE LE CORBUSIER

En 1926 Le Corbusier presenta un documento donde expone en forma sistemática sus ideas arquitectónicas: los llamados «cinco puntos de una nueva arquitectura» representan una importante innovación conceptual para la época, aprovechando las nuevas tecnologías constructivas, derivadas especialmente del uso del hormigón armado (hasta entonces este material se usaba en viviendas y monumentos disfrazándosele de piedra esculpida con molduras):

  1. Los «pilotis»: para Le Corbusier, la planta baja de la vivienda, al igual que la calle, pertenecía al automovil, ya sea para circulación o aparcamiento, por este motivo la vivienda se elevaba sobre pilotis dejando toda la planta baja libre para permitir el movimiento de los vehiculos.
  2. La terraza-jardín: para Le Corbusier la superficie ocupada en planta por la vivienda debía de ser devuelta a la a la naturaleza en forma de jardín en la cubierta del edificio.
  3. La planta libre: aprovechando la acción conjunta de las losas de hormigon y los pilares metálicos, estos últimos tienen un consumo de suelo en la vivienda despreciable comparado con los muros de carga tradicionales o los pilares de ladrillo u hormigón. De esta forma, se mejora el aprovechamiento funcional y de superficies útiles, liberando a la planta de condicionantes estructurales.
  4. La ventana longitudinal: por el mismo motivo del punto anterior, también los muros exteriores se liberan, y las ventanas pueden abarcar todo el ancho de la construcción, mejorando la relación con el exterior.
  5. La fachada libre: complementario del punto interior, los pilares metálicos se retrasan respecto de la fachada, liberando a ésta de su función estructural.

- PLANTA LIBRE
- TERRAZA JARDIN
- VENTANA CORRIDA
- FACHADA LIBRE
- NO TIENE PILOTES

COMPARACION CON MIES VAN DER ROHE

CASA A 3 PATIOS



El resultado final de la casa Moratiel se acerca al mundo de las casas patio de Mies van der Rohe. En la casa Moratiel, según el mismo Sostres, “se ensayó el tipo de casa con patio central, evitando en lo posible que tal elemento señaladamente mediterráneo arrastrara al conjunto a una fácil sugestión folclórica”. En realidad, la apertura de las piezas al exterior, el amplio uso del cristal y la continuidad visual entre el patio y los espacios de relación de la casa, desmaterializan el patio tradicional fundiéndose con el estar.

sábado, 1 de enero de 2011

EL PASO DEL TIEMPO

El paso del tiempo probocó que esta casa fuese practicamente irreconocible. Llevaba más de tres años deshabitada; su propietario para ponerla a la venta la había hecho pintar para ocultar los vestigios de su historia más reciente. Habían desaparecido así, bajo la inclemencia de una capa de pintura uniforme, los cercos de los cuadros, los de los muebles que habían estado apoyados contra las paredes y el sudor de las manos que habían abierto sus puertas y encendido sus interruptores. A eso había que añadir las múltiples modificaciones que había sufrido a lo largo de sus más de cuarenta años de existencia y aún así, algo en ella la hacía especial. Tal vez fuera la proporción de su fábrica o su posición única y privilegiada respecto a la calle, algo que obligaba a reparar en ella, a detenerse frente a aquella construcción e interrogarse sobre su singularidad.
La casa se construyó con muy pocos medios económicos que sin duda afectaron a la calidad tanto de su obra de fábrica como de su habitabilidad. Al poco de ser ocupada su propietario modificó la posición del radiador central, cubrió con plástico transparente el patio central y añadió un pequeño alero a la puerta de entrada para evitar que el agua que resbalaba por la fachada entrara en la casa.
. En el año 1984, muerto José María Sostres, los propietarios encargaron a Basegoda Nonell una profunda reforma de la casa que modificó tanto sus fachadas como su interior, en especial la zona de estar, incluyendo la desaparición del patio para convertirlo en lavabo. En los años 90, los propietarios abandonaron la ciudad y alquilaron sucesivamente la casa hasta que en 1997 fue puesta a la venta.
La reconstrucción de la casa se organizó en dos etapas. En primer lugar se eliminaron tanto aquellos elementos no portantes como los añadidos no recogidos en el proyecto original. La casa quedó así, como un esqueleto que mostraba cómo su estructura exacta era ya la esencia de su propia construcción. Carpinterías y cerramientos llegarían en una segunda fase, a partir de los datos de posición, tamaño y forma que en la primera fase se habían descubierto. A estos dos momentos de su construcción habría que añadir un tercero en el que se discutieron situaciones o bien no previstas en el proyecto o bien que presentaban contradicciones entre el proyecto original y el proyecto construido.
En el primer caso, de situaciones no previstas en el proyecto, estaría la necesidad de rediseñar la relación de la casa con sus vecinos. En ese sentido, la discusión principal estaba en el ámbito comprendido   sobre la cubierta del garaje. Este criterio se empleó también en el rediseño del jardín posterior, de manera que la casa pasaba de ser la casa aislada que había sido originalmente, a una casa con patios a la manera de las casas que proyectó Mies en los años 30: un patio central, uno lateral y uno en la parte posterior al que da el estar.
En el segundo caso, de contradicciones entre proyecto original y proyecto construido, por ejemplo en lo referente a la pared que separa la habitación principal del patio central, que en los planos publicados en la época aparece como una vidriera mientras que en las fotos, también de la época, se puede comprobar que se construyó una pared, se optó por mantener el criterio de lo construido frente a lo proyectado, no sin antes reconstruir el proceso por el cual se modificó el proyecto original.